Érase un pañuelo
a una nariz pegado
Tanto, que nunca
la abandonaba.
Si se iba un instante,
el estornudo le llamaba
y cuando volvía
le criticaba
por su descuido.
¿ A dónde te fuiste pañuelito mío?
No sabes que sin ti no vivo
ni respiro.
Aunque de tanto taparme
en ocasiones puedes ahogarme.
`Pero cuanto te adoro
divino tesoro.
Eres mi salvación,
mi vida entera.
¿Qué haría con mis mocos
si no te tuviera?
Érase un pañuelo
a una nariz pegado
porque la amaba.
Y la nariz dejaba
que le quisiera
de esta cariñosa
manera.

Muy bueno. Que te mejores del resfriado, compañera.
ResponderSuprimirMuchas gracias Juan, eso espero.
ResponderSuprimirversos resfriados , canto al pañuelo adorado , síntesis poética , saludos amiga , HILDA
SuprimirJJAJAJA es muy bueno. pero que ocurrente eres! Estoy como tú, a un pañuelo pegada... Que te mejores linda!
ResponderSuprimirMuchas gracias Jairo y María. A ver si decimos adios al pañuelito jaaaaaaaaaa.
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